Desde hace ya varios días he tenido el deseo de escribir algunas palabras acerca de la movida política en Colombia, pero pues la verdad muchas veces el desánimo de ver que las palabras se las lleva el viento y que a veces hacen muy poco en un país donde el promedio de lectura per capita es medio libro al año me hacín desistir de la idea literaria. De todos modos y como buen filósofo y escritor no me pude aguantar las ganas de terminar opinando sobre el tema y he aqui pues, algunas ideas que quisiera dejar a consideración de quien a bien tenga leer mi blog.
Todos acusan...
Últimamente he visto en las diferentes redes sociales muchas acusaciones sobre la corrupta forma con la que el señor Santos obtuvo su aplastante triunfo. Se pegan links, se publican videos, se dan testimonios, pero lo cierto es que nada pasa. Hasta el mismo profesor Mockus ha dado a entender que él no cree que se hubiera hecho fraude, a pesar que el dia de su discurso en medio del fragor de sus seguidores se le vio entonar las arengas sobre tamales, aguadientes y demás pagos en especie o en dinero a cambio del sufragio. A propósito para los que han acusado al candidato del Partido Verde de portarse como un pastor evangélico, yo les diría que de serlo la iglesia donde predicase estaría en la quiebra y más bien prefiero pensar que como buen profesor el hombre estaba haciendo las veces de director de los coros usando diferentes expresiones corporales muy propias del ámbito pedagógico.
La pregunta es: Dónde está la denuncia oficial sobre el fraude? Si todos sabemos que esos millones de votos de ventaja no fueron bien logrados, por qué no se han tomado medidas legales? Hasta ahora todo parece indicar que tanta denuncia no pasó de ser patadas de ahogados.
Yo no es que crea mucho en la legalidad de los votantes santistas pero desgraciadamente como no hay pruebas de nada pues tocó hacer un acto de fe y pensar que en realidad 7 millones de colombianos creen que el mejor candidato es el heredero de los tres huevitos.
Uribe el mejor presidente...
Parece que aún hay algunos que tienen sus dudas acerca de la mala gestión del señor presidente de la República Alvaro Uribe Vélez. Recuerdo que cuando iniciaba su mandato un compañero profesor se atrevió a realizar una comparación entre las formas de gobierno de Adolfo Hittler y sus metas con Alemania y las propuestas de Uribe y sus metas con Colombia. Eso fue todo un escádalo, una barbaridad algo que sólo a un loco filósofo se le ocurriría, fue tan grave que le costó el puesto y la tranquilidad a mi colega pues además de recibir ciertas “recomendaciones” de las “fuerzas armadas” de Medellín recibió además insultos y advertencias de padres de familia. Pero pues a la hora del té en ese momento se dijo la verdad y como un presagio se vaticinó lo que ahora sale a la luz pública por todos lados. Uribe fue un buen presidente para los ricos del país, para unos pocos que durante 8 años (bueno ya serán 12) se beneficiaron con las alianzas, las prevendas, las políticas y demás artimañas que se emplearon para garantizar el éxito financiero de unos pocos. Es verdad que el país recuperó seguridad y que de nuevo se pudo volver a las finquitas y los pasiaderos pero eso implicó un pacto con los paracos (que ahora andan desempleados por ahi en las calles de las cuidades o militando para nuevos grupos de seguridad “legal” que no dejan de ser paramilitares), pero también hay que decir que detrás de ese éxito se dejó un pestilente estela de pobreza, corrupción, trampas, patrañas y mentiras. La consigna era, similar a la de los nazis, exterminar la atroz plaga que inundaba al país, y por eso se logró desmantelar la organización terrorista de la FARC, como también se logró desmantelar la “mafia” judia en Alemania que controlaba la economía del país, argumentado una limpieza racial. Si somos sinceros ambos gobernantes fueron geniales y muy inteligentes. En ambos escenarios se emplearon métodos ilegales, asesinatos programados, muerte de inocentes, compra de conciencias etc pero al final, lo importante es que los seguidores de ambos dirigentes todo lo veían muy bien pues estaban cumpliendo con sus objetivos. Yo me imagino que si le preguntásemos a uno de los seguidores de Hitler en su época cómo calificaría a su presidente seguro diría que como el mejor gobernante en la historia alemana, a pesar de que tal vez luego tuviera que bañarse con un jabón hecho de cenizas de judios. Al igual que cuando alguien se atreve a denunciar una de las malas gestiones de Uribe y todos lo defienden, aunque afuera en las calles el país se está desmoronando pero en las pequeñas esferas de los ricos se vive en el paraiso.
(Siempre que pienso en los defensores de Uribe me acuerdo de los defensores del Éxito, esos que saben que es el monopolio mas ladrón del país en cuanto a megamercados se refiere, pero que compran hasta la bolsa de leche diaria allá, sólo porque el Éxito es el Éxito, orgullo paisa y nacional).
El pais que queremos...
Después de los resultados electorales la sensación que más me quedó entre pecho y espalda fue la de si en realidad este es el país que queremos. Porque creo que esos 7 millones de votos no son el total reflejo ni la plena conciencia de lo que los colombianos queremos. Bueno aunque la verdad estoy por retractarme de lo dicho. Pues pensándolo bien tenemos el gobierno y el país que queremos nosotros los colombianos , esos que nos las damos de vivos de saber manejar la malicia indigena, de no dejarnos abatir por nada, esos que nos sentimos orgullosos del amarillo, azul y rojo, eso que decimos sentir dolor de patria y que lagrimiamos con las primeras notas del himno nacional, parece que estamos diciéndole al mundo, al elegir el duplicado de Uribe, que todos somos ilegales. Yo creo que además de los huevitos de Uribe (que la verdad no se si sea metáfora o que), Santos va a recibir como herencia dos libros: uno El principe, de Maquiavelo, para que sepa como gobernar con éxito, digo como llegar al fin sin importar los medios y otro El Manual de la ilegalidad, o también conocido como el diario de Uribe. Pensemos un poco, elegir a Santos es depositar nuestra confianza en la continuidad de un gobierno corrupto, lleno de trampas, de falsos postivos y de verdaderos negativos, de politiqueria, de reuniones secretas, de espionaje, de no respeto por los derechos humanos ni por las leyes internacionales. Sería como mandarle un mensaje al mundo diciéndole que somos tramposos, vivos, metirosos, avivatos, deshonestos, dobles etc. Aunque analizando la historia del pais, estamos siendo coherentes al no intentar cambiar esa imagen tan negativa que con tanto esmero y dedicación nos crearon los narcos ante el resto del mundo. No lo ocultemos más, en el fondo como que hasta nos sentimos orgullosos de tener tantas cosas torcidas en nuestra esencia. Muy contrario a lo que dice Santos, lo que atrae a la inversión extranjera es la honestidad de un país y no la seguridad democrática, y de ser así en Colombia estamos fregados. Aunque duela reconocerlo queremos que nos represente como gobernante ante el mundo el heredero de un gobiernno que compró la reelección con notarias, que rescató los secuestrados violando el derecho internacional, que ha asesinado inocentes para hacerlos pasar por guerrilleros, que ha callado las voces de los opositores y lideres sindicales, que tiene como ministros a unos inútiles ladrones; queremos que se siga repartiendo la tierra y la plata como en Agro Ingreso Seguro, que el ministro del interior tenga un hermano en la cárcel, que la mitad del senado sea investigada y la otra mitad no vaya a las sesiones, que nos chucen los teléfonos, que no se respete la rama judicial y que pa colmo de males los ricos sigan siendo más ricos y menos pocos y los pobres más pobres y más abundantes. Si Uribe ha sido tan buen presidente y confiamos tanto en que Santos hará de Colombia un país excelente, invito entonces a los colombianos que viven en el exterior y que tanto aman a Uribe a que se devuelvan pa Colombia a ver si consiguen trabajo facilito y pueden vivir tan bueno como lo hacen en los paises en los que están. No más miren el problema del retorno masivo de colombianos a la zona cafetera y aún no hay soluciones.
Pero tranquilos recordemos que la justicia tarde que temprano llega, asi sea cojeando pero llega.
Justicia...
Tal vez la mejor manera de tocar este tema es dejarlo en blanco. La razón principal es porque no hay justicia en Colombia. Creánme que fue vergonsozo ver el especial de “Séptimo día” en compañia de algunas persona de otros países. Uno se sentía extraño ante la mirada impávida de esos extranjeros que no podían creer los altos níveles de impunidad y corrupción que hay en el país. "Eso en mi país da mínimo cadena perpetua" opinaba alguno.
Tristemente hay que decir que en Colombia no se hace justicia. Yo ahora que trabajo con un firma de abogados me doy cuenta de lo lejos que estamos de un sistema judicial que en realidad sirva. Acá en la tierra del Tio Sam todo se puede llevar a corte sin trámites ni compliques y son los jueces basados en la Constitución y en las leyes los que determinan que se debe hacer, es cierto que también hay muertes, asesinatos, robos, corrupción y todos los demás males de nuestro país, pero al menos la mayoría de los que cometen esos actos ilegales están tras las rejas o fueron llevados ante un juez que resolvió prontamente el caso. Acá como en la mayoría de paises con sistemas de justicia respetables a la primero que se le teme es a la policía por su efectividad, pero en nuestro país eso son los que más lástima nos dan; o levente la mano al que no le haya tocado un retén de la policia donde después de la raquetiada los agentes le pidan una liguita pal fresco o pal recreito. En Colombia da risa la justicia, es como un Edén prometido para los criminales. Uno puede ir matar a alguien y luego decir que está loco o deprimido y listo lo mandan pa un hospital mental o le dan la casa por cárcel con derecho a salir de rumba y todo. Y ni hablar si uno es futbolista, senador, empresario, violador de más de 300 niños, narco, paraco o hasta presidente, para todos hay rebaja de penas, negociación con la fiscalía, vencimiento de términos, fallos en el proceso de aseguramiento en fin cuanta excusa exista para que los que tienen que pagar no paguen. Y ni hablar de la cantidad de personas que están pagando condenas injustamente. Tal vez por eso se podría entender la empatía con los métodos ilegales del Gobierno para resolver los problemas, si la justicia no sirve pues lo mejor es hacerla por las propias manos.
Cuanto he deseado que el doctor que maltrató a mi esposa el día del parto hubiera trabajado en un clínica gringa y no en la Bolivariana de Medellín, acá lo hubieramos podido demandar por maltrato sicológico y verbal y por mala práctica médica que como mínimo le hubiera dado como pena una suspensión de la licencia además de una jugosa indemnización económica. Eso sin contar que tambíen hubiésemos podido demandar a la clínica. Pero como el carnicero ese está en Colombia lo único que le hicieron fue regañarlo y nos ofrecieron disculpas. Eso sí, una semana después del denigrante suceso nos lo volvimos a encontrar atendiendo urgencias ginecológicas, es el colmo del descaro. Pero lo mejor fue el consejo de un amigo abogado: "es más facil que usted vaya le meta una golpiza a ese doctor y salga libre sin problemas que iniciar un proceso de demanda contra él". Todavía estoy pensando en seguir esa recomendación.
Siendo consecuentes con la realidad yo prefiero un presidente que le apueste a la legalidad y no uno que promete perpetuar el mismo modelo inservible que tiene en las calles o en las casas
(que es lo mismo) a los peores criminales nacionales y extranjeros.
Filosofía vs Política
Por último, y tristemente, estas elecciones dejaron muy en claro que en nuestro a país a diferencia de los orígenes de la democracia, hay una gran división y diferencia entre Filosofía y Política. Pongámoslo de esta manera: filosofía en colombiano sería locura, manes discolos e ilusos y política sería compra de votos respaldo por las mafias, la corrupción y la ilegalidad. Pero en realidad ambas están muy lejos de ser eso. En la Antigua Grecia, ambas eran inseparables, es más, muchos filósofos pensaban que los mejores candidatos para gobernar debían ser los sabios, los eruditos, es decir los mismos filósofos. Pero en nuestros país cualquiera es político, hemos tenido en los folclóricos congresos y concejos desde actores, ex guerrilleros, campesinos, lustra botas, comediantes hasta narradores deportivos y narcotraficantes. Bueno seamos benévolos a veces contamos con la suerte de tener verdaderos sabios legisladores pero a esos o los han matado o los obligan a no trabajar mucho. Política es una palabra hermosa que se podría interpretar como el arte de saber vivir en la polis (tómese como ciudad o pais) y bien lejos que estamos de ver eso en nuestro país.
La verdad confieso que me ilusioné como muchos con las mentirosas encuestas cuando decían que el profesor Mockus tenía opciones de ganar, llegué a pensar que por fin se viviría el verdadero modelo de la democracia, un pueblo eligiendo a un sabio para que lo guie en como vivir en sociedad. Si miramos detenidamente las propuestas de Mockus son todos filósoficas, por eso recibió un reconocimiento de Habermas, porque lo que él propone son modelos de sociedad basado en modelos éticos que nos permitan ser mejores ciudadanos y asi construir un mejor país. Pero que van a entender de eso la mayoría de colombianos que sólo esperan oir de los candidatos las promesas acerca de cómo les van a dar más empleo, cuantos subsidios les tocara para ver si asi pueden sobrevivir más dignamente. Mucho menos la clase elitista, dueña del poder, que conociendo que tales principios en realidad harían de nuestra patria un lugar más justo y equitativo, prefieren respaldar a aquel que seguirá dejando en la ignorancia y en la pobreza a la mano de obra barata.
Todos acusan...
Últimamente he visto en las diferentes redes sociales muchas acusaciones sobre la corrupta forma con la que el señor Santos obtuvo su aplastante triunfo. Se pegan links, se publican videos, se dan testimonios, pero lo cierto es que nada pasa. Hasta el mismo profesor Mockus ha dado a entender que él no cree que se hubiera hecho fraude, a pesar que el dia de su discurso en medio del fragor de sus seguidores se le vio entonar las arengas sobre tamales, aguadientes y demás pagos en especie o en dinero a cambio del sufragio. A propósito para los que han acusado al candidato del Partido Verde de portarse como un pastor evangélico, yo les diría que de serlo la iglesia donde predicase estaría en la quiebra y más bien prefiero pensar que como buen profesor el hombre estaba haciendo las veces de director de los coros usando diferentes expresiones corporales muy propias del ámbito pedagógico.
La pregunta es: Dónde está la denuncia oficial sobre el fraude? Si todos sabemos que esos millones de votos de ventaja no fueron bien logrados, por qué no se han tomado medidas legales? Hasta ahora todo parece indicar que tanta denuncia no pasó de ser patadas de ahogados.
Yo no es que crea mucho en la legalidad de los votantes santistas pero desgraciadamente como no hay pruebas de nada pues tocó hacer un acto de fe y pensar que en realidad 7 millones de colombianos creen que el mejor candidato es el heredero de los tres huevitos.
Uribe el mejor presidente...
Parece que aún hay algunos que tienen sus dudas acerca de la mala gestión del señor presidente de la República Alvaro Uribe Vélez. Recuerdo que cuando iniciaba su mandato un compañero profesor se atrevió a realizar una comparación entre las formas de gobierno de Adolfo Hittler y sus metas con Alemania y las propuestas de Uribe y sus metas con Colombia. Eso fue todo un escádalo, una barbaridad algo que sólo a un loco filósofo se le ocurriría, fue tan grave que le costó el puesto y la tranquilidad a mi colega pues además de recibir ciertas “recomendaciones” de las “fuerzas armadas” de Medellín recibió además insultos y advertencias de padres de familia. Pero pues a la hora del té en ese momento se dijo la verdad y como un presagio se vaticinó lo que ahora sale a la luz pública por todos lados. Uribe fue un buen presidente para los ricos del país, para unos pocos que durante 8 años (bueno ya serán 12) se beneficiaron con las alianzas, las prevendas, las políticas y demás artimañas que se emplearon para garantizar el éxito financiero de unos pocos. Es verdad que el país recuperó seguridad y que de nuevo se pudo volver a las finquitas y los pasiaderos pero eso implicó un pacto con los paracos (que ahora andan desempleados por ahi en las calles de las cuidades o militando para nuevos grupos de seguridad “legal” que no dejan de ser paramilitares), pero también hay que decir que detrás de ese éxito se dejó un pestilente estela de pobreza, corrupción, trampas, patrañas y mentiras. La consigna era, similar a la de los nazis, exterminar la atroz plaga que inundaba al país, y por eso se logró desmantelar la organización terrorista de la FARC, como también se logró desmantelar la “mafia” judia en Alemania que controlaba la economía del país, argumentado una limpieza racial. Si somos sinceros ambos gobernantes fueron geniales y muy inteligentes. En ambos escenarios se emplearon métodos ilegales, asesinatos programados, muerte de inocentes, compra de conciencias etc pero al final, lo importante es que los seguidores de ambos dirigentes todo lo veían muy bien pues estaban cumpliendo con sus objetivos. Yo me imagino que si le preguntásemos a uno de los seguidores de Hitler en su época cómo calificaría a su presidente seguro diría que como el mejor gobernante en la historia alemana, a pesar de que tal vez luego tuviera que bañarse con un jabón hecho de cenizas de judios. Al igual que cuando alguien se atreve a denunciar una de las malas gestiones de Uribe y todos lo defienden, aunque afuera en las calles el país se está desmoronando pero en las pequeñas esferas de los ricos se vive en el paraiso.
(Siempre que pienso en los defensores de Uribe me acuerdo de los defensores del Éxito, esos que saben que es el monopolio mas ladrón del país en cuanto a megamercados se refiere, pero que compran hasta la bolsa de leche diaria allá, sólo porque el Éxito es el Éxito, orgullo paisa y nacional).
El pais que queremos...
Después de los resultados electorales la sensación que más me quedó entre pecho y espalda fue la de si en realidad este es el país que queremos. Porque creo que esos 7 millones de votos no son el total reflejo ni la plena conciencia de lo que los colombianos queremos. Bueno aunque la verdad estoy por retractarme de lo dicho. Pues pensándolo bien tenemos el gobierno y el país que queremos nosotros los colombianos , esos que nos las damos de vivos de saber manejar la malicia indigena, de no dejarnos abatir por nada, esos que nos sentimos orgullosos del amarillo, azul y rojo, eso que decimos sentir dolor de patria y que lagrimiamos con las primeras notas del himno nacional, parece que estamos diciéndole al mundo, al elegir el duplicado de Uribe, que todos somos ilegales. Yo creo que además de los huevitos de Uribe (que la verdad no se si sea metáfora o que), Santos va a recibir como herencia dos libros: uno El principe, de Maquiavelo, para que sepa como gobernar con éxito, digo como llegar al fin sin importar los medios y otro El Manual de la ilegalidad, o también conocido como el diario de Uribe. Pensemos un poco, elegir a Santos es depositar nuestra confianza en la continuidad de un gobierno corrupto, lleno de trampas, de falsos postivos y de verdaderos negativos, de politiqueria, de reuniones secretas, de espionaje, de no respeto por los derechos humanos ni por las leyes internacionales. Sería como mandarle un mensaje al mundo diciéndole que somos tramposos, vivos, metirosos, avivatos, deshonestos, dobles etc. Aunque analizando la historia del pais, estamos siendo coherentes al no intentar cambiar esa imagen tan negativa que con tanto esmero y dedicación nos crearon los narcos ante el resto del mundo. No lo ocultemos más, en el fondo como que hasta nos sentimos orgullosos de tener tantas cosas torcidas en nuestra esencia. Muy contrario a lo que dice Santos, lo que atrae a la inversión extranjera es la honestidad de un país y no la seguridad democrática, y de ser así en Colombia estamos fregados. Aunque duela reconocerlo queremos que nos represente como gobernante ante el mundo el heredero de un gobiernno que compró la reelección con notarias, que rescató los secuestrados violando el derecho internacional, que ha asesinado inocentes para hacerlos pasar por guerrilleros, que ha callado las voces de los opositores y lideres sindicales, que tiene como ministros a unos inútiles ladrones; queremos que se siga repartiendo la tierra y la plata como en Agro Ingreso Seguro, que el ministro del interior tenga un hermano en la cárcel, que la mitad del senado sea investigada y la otra mitad no vaya a las sesiones, que nos chucen los teléfonos, que no se respete la rama judicial y que pa colmo de males los ricos sigan siendo más ricos y menos pocos y los pobres más pobres y más abundantes. Si Uribe ha sido tan buen presidente y confiamos tanto en que Santos hará de Colombia un país excelente, invito entonces a los colombianos que viven en el exterior y que tanto aman a Uribe a que se devuelvan pa Colombia a ver si consiguen trabajo facilito y pueden vivir tan bueno como lo hacen en los paises en los que están. No más miren el problema del retorno masivo de colombianos a la zona cafetera y aún no hay soluciones.
Pero tranquilos recordemos que la justicia tarde que temprano llega, asi sea cojeando pero llega.
Justicia...
Tal vez la mejor manera de tocar este tema es dejarlo en blanco. La razón principal es porque no hay justicia en Colombia. Creánme que fue vergonsozo ver el especial de “Séptimo día” en compañia de algunas persona de otros países. Uno se sentía extraño ante la mirada impávida de esos extranjeros que no podían creer los altos níveles de impunidad y corrupción que hay en el país. "Eso en mi país da mínimo cadena perpetua" opinaba alguno.
Tristemente hay que decir que en Colombia no se hace justicia. Yo ahora que trabajo con un firma de abogados me doy cuenta de lo lejos que estamos de un sistema judicial que en realidad sirva. Acá en la tierra del Tio Sam todo se puede llevar a corte sin trámites ni compliques y son los jueces basados en la Constitución y en las leyes los que determinan que se debe hacer, es cierto que también hay muertes, asesinatos, robos, corrupción y todos los demás males de nuestro país, pero al menos la mayoría de los que cometen esos actos ilegales están tras las rejas o fueron llevados ante un juez que resolvió prontamente el caso. Acá como en la mayoría de paises con sistemas de justicia respetables a la primero que se le teme es a la policía por su efectividad, pero en nuestro país eso son los que más lástima nos dan; o levente la mano al que no le haya tocado un retén de la policia donde después de la raquetiada los agentes le pidan una liguita pal fresco o pal recreito. En Colombia da risa la justicia, es como un Edén prometido para los criminales. Uno puede ir matar a alguien y luego decir que está loco o deprimido y listo lo mandan pa un hospital mental o le dan la casa por cárcel con derecho a salir de rumba y todo. Y ni hablar si uno es futbolista, senador, empresario, violador de más de 300 niños, narco, paraco o hasta presidente, para todos hay rebaja de penas, negociación con la fiscalía, vencimiento de términos, fallos en el proceso de aseguramiento en fin cuanta excusa exista para que los que tienen que pagar no paguen. Y ni hablar de la cantidad de personas que están pagando condenas injustamente. Tal vez por eso se podría entender la empatía con los métodos ilegales del Gobierno para resolver los problemas, si la justicia no sirve pues lo mejor es hacerla por las propias manos.
Cuanto he deseado que el doctor que maltrató a mi esposa el día del parto hubiera trabajado en un clínica gringa y no en la Bolivariana de Medellín, acá lo hubieramos podido demandar por maltrato sicológico y verbal y por mala práctica médica que como mínimo le hubiera dado como pena una suspensión de la licencia además de una jugosa indemnización económica. Eso sin contar que tambíen hubiésemos podido demandar a la clínica. Pero como el carnicero ese está en Colombia lo único que le hicieron fue regañarlo y nos ofrecieron disculpas. Eso sí, una semana después del denigrante suceso nos lo volvimos a encontrar atendiendo urgencias ginecológicas, es el colmo del descaro. Pero lo mejor fue el consejo de un amigo abogado: "es más facil que usted vaya le meta una golpiza a ese doctor y salga libre sin problemas que iniciar un proceso de demanda contra él". Todavía estoy pensando en seguir esa recomendación.
Siendo consecuentes con la realidad yo prefiero un presidente que le apueste a la legalidad y no uno que promete perpetuar el mismo modelo inservible que tiene en las calles o en las casas
(que es lo mismo) a los peores criminales nacionales y extranjeros.
Filosofía vs Política
Por último, y tristemente, estas elecciones dejaron muy en claro que en nuestro a país a diferencia de los orígenes de la democracia, hay una gran división y diferencia entre Filosofía y Política. Pongámoslo de esta manera: filosofía en colombiano sería locura, manes discolos e ilusos y política sería compra de votos respaldo por las mafias, la corrupción y la ilegalidad. Pero en realidad ambas están muy lejos de ser eso. En la Antigua Grecia, ambas eran inseparables, es más, muchos filósofos pensaban que los mejores candidatos para gobernar debían ser los sabios, los eruditos, es decir los mismos filósofos. Pero en nuestros país cualquiera es político, hemos tenido en los folclóricos congresos y concejos desde actores, ex guerrilleros, campesinos, lustra botas, comediantes hasta narradores deportivos y narcotraficantes. Bueno seamos benévolos a veces contamos con la suerte de tener verdaderos sabios legisladores pero a esos o los han matado o los obligan a no trabajar mucho. Política es una palabra hermosa que se podría interpretar como el arte de saber vivir en la polis (tómese como ciudad o pais) y bien lejos que estamos de ver eso en nuestro país.
La verdad confieso que me ilusioné como muchos con las mentirosas encuestas cuando decían que el profesor Mockus tenía opciones de ganar, llegué a pensar que por fin se viviría el verdadero modelo de la democracia, un pueblo eligiendo a un sabio para que lo guie en como vivir en sociedad. Si miramos detenidamente las propuestas de Mockus son todos filósoficas, por eso recibió un reconocimiento de Habermas, porque lo que él propone son modelos de sociedad basado en modelos éticos que nos permitan ser mejores ciudadanos y asi construir un mejor país. Pero que van a entender de eso la mayoría de colombianos que sólo esperan oir de los candidatos las promesas acerca de cómo les van a dar más empleo, cuantos subsidios les tocara para ver si asi pueden sobrevivir más dignamente. Mucho menos la clase elitista, dueña del poder, que conociendo que tales principios en realidad harían de nuestra patria un lugar más justo y equitativo, prefieren respaldar a aquel que seguirá dejando en la ignorancia y en la pobreza a la mano de obra barata.
Sólo resta por decir que no dejo de sentir un sabor agrio en el alma al saber que este 20 de junio la politiqueria, la corrupción y toda la mierda en la que Uribe dejó este país seguirán reinando por 4 u 8 años más en manos de su imitador fiel. Ojalá que Vladdo con sus caricaturas de Santos no termine demandado por los creadores de los Simpsons. Y ojalá que quienes no estamos de acuerdo con el rumbo de nuestro pais podamos seguir opinando y haciendo algo para que las cosas cambien algún día.
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