miércoles, 27 de diciembre de 2023

ICE ICE BABY

Uno no entiende los dichos de las abuelas, hasta que la vida se encarga de ejemplificarlos. 

Esta es la historia de Aura Yulieth, una mujer sencilla, trabajadora y luchadora. Enviudó muy joven, porqué se casó muy joven y fue mamá muy joven. Ahora cuando ya está cerca de celebrar los cuarenta, la vida parece que se le ha complicado. Hacerse cargo de sus dos hijos ha sido su mayor responsabilidad, motivación y limitante. En la empresa en la que trabaja está estancada en la misma posición hace ya un par de años pues no quiere desacomodar a sus hijos. Y aunque gana, como profesional, ya el sueldo no le alcanza como antes y menos cuando el bienestar de sus ya adolescentes retoños cada vez demanda más y más gastos. Necesitaba un aumento o en su defecto un trabajo extra. 

Esa tarde, después de salir del trabajo, decidió hacer tiempo en el centro comercial, mientras era hora de recoger al mayor en sus clases de informática. Mientras caminaba desinterasada por los brillantes pasillos del lugar, se encontró con Lizeth, una ex-compañera del trabajo que hace un par de meses renunció para montar su propio negocio La notó cambiada. Se saludaron y dicidieron tomar algo juntas. La charla tuvo como tema central la nueva vida de Lizeth. Lo del negocio propio era y no era verdad. Aquella secretaria timida y diligente, si había renunciado para emprender, pero no en lo que ordinariamente se pensaba. Ahora estaba dedicada a ser creadora de contenido para adultos. La idea se la dió una prima de ella que vive en España. Ella empezó como modelo webcam, pero luego se dió cuenta que era más lucrativo grabar videos o hacer transmisiones en vivo y venderlas en onlyfans. A Lizeth la idea la escandalizó al principio, al igual que a Aura Yulieth, quien seguía el relato sin interrumpir. Pero, como la necesidad tiene cara de perro, apenas vio las pruebas con extractos bancarios en mano de lo que se estaba ganando su prima, decidió probar. 

- La cosa no es tan complicada amiga. Lo más difícil es perder el miedo, pero yo empecé usando un antifaz que me ayudaba a no sentirme tan expuesta. Yo seguí los consejos de mi prima, y ponía a grabar cuando me iba a cambiar de ropa, cuando me iba a empijamar, cuando me iba a duchar.-

- Y, quién la veía?-

- Pues yo hice como tres videos primero, mi prima me ayudó a editarlos. Montamos una partecita gratis y si querían verlos completos tenían que pagar. En esos no me desnudé solo ropa interior. Y aunque gané algo no fue mucho. Ya luego mi prima me dijo que me acordara que lo que no se muestra no se vende y pues ahi si hice otros mostrando más y gane más.

- Uy amiga, muy arriesgada, yo no sería capaz.

- Eso dice uno gorda, pero apenas empieza uno a pagar deudas y a ver que si se vive mejor deja la bobada. Yo grabo tres días y hago transmisiones en vivo dos veces a la semana y con eso me estoy ganando a la semana casi cinco veces de lo que me ganaba en la empresa en un mes.

- Ay no mija! 

- Y si uno se pone a ver, es hasta más seguro que andar acostándose con el uno y con el otro o dejándose acosar de esos viejos verdes de la oficina, así como Don Fabio, que me decía: ¨Mi amor cuando quiera poner a producir la minita de oro que tiene entre sus piernas me avisa.¨

- Don Fabio, el de la empacadora? No pero quien se lo imaginaría.

- Asi es gorda, ahi le dejo la inquietud y vea anote mi teléfono que si se anima yo le ayudo.

Después del encuentro Aura Yulieth no dejó de pensar en las historias de su amiga y hasta empezó a contemplar que no era tan mala idea la propuesta. Cuando ya estaba lista para irse a dormir, su hija entró como endemoniada a la habitación para reclamarle por qué no había pagado los derechos para su paseo de fin de año con los del salón. Acto seguido se puso a llorar sentada en la cama. Su llanto era una mezcla entre rabia e impotencia. 

- Yo nunca le pido nada, y lo único que le pido no me lo da?

- Y quién dijo que no se lo voy a dar, hasta mañana hay plazo para pagar.

- Pues si espero hasta el último día es porque no hay con que como siempre.

- Y como siempre de alguna parte sale, Dios aprieta pero no ahorca.

La jovencita se levantó sin decir nada aún con lágrimas en su rostro, dejando a Aura Yulieth con su cabeza trabajando al máximo para ver de donde iba a reventar ese dinero que necesitaba. Pasó gran parte de la noche en vela hasta que la venció el sueño. Al otro día a primera hora, le mandó en mensaje de texto a Lizeth pidiéndole la plata prestada. Lizeth no sólo le dijo que si, si no que además le tenía una propuesta. Acordaron encontrarse en el mismo lugar del día anterior. 

Su jornada laboral se le hizo eterna, no veía la hora de salir para poder encontrarse con su amiga, para poder reponer el dinero que ya había sacado de otro lado para pagar el viaje de su hija. 

- Gorda, tómelo como un regalo. Usted siempre fue muy buena amiga conmigo y digamos que es una forma de agradecerle.

- No mija, como se le ocurre, yo apenas pueda le pago, que pena con usted. Aunque yo ahora le deba una vela a cada santo, de a poquitos me pongo al día.

- Por eso mismo, gorda. Recíbame este regalo y acépteme la propuesta. Vea las oportunidades se presentan calvas. Y le pasó un bolsa.

- Qué es eso? Yo no estoy de cumpleaños.

- En esa bolsa, gorda, está todo lo que necesita para que empiece el negocio y tenga con que pagarle a tanto santo. Lo único que necesita es una buena conexión a internet y listo. Ahi va una tableta que yo ya no uso, un aro de luz para mejorar los videos, un teclado y un mouse inalámbrico y un tripode para que monte la tableta y pueda ponerla enfocándose usted misma y asi grabe mejor. Ya mismo le voy a textear dos enlaces para que abra sus cuentas una en onlyfans y la otra en un sitio de webcam caseras.

- Queeee! No no no. Yo no soy capaz de eso! Usted está loca mija.

- Vea gorda, yo no creo en las casualidades, si usted y yo nos encontramos ayer fue por algo. O me va a negar que usted desde hace rato anda buscando como hacer dinerito extra? Pues bueno ahi tiene la respuesta del Universo.

- Será que si? Pero es que… ay no donde me pillen mis hijos?

- Fresca, eso no va a pasar, busque una hora en la que ya esten profundos y listo. Venga le enseño.

- Pues… bueno.

Esa noche, espero a que sus hijos se profundizaran y muy juiciosamente siguió todas las instrucciones de su amiga, para abrir las cuentas y configurar la tableta con los demás accesorios. Una vez terminó, texteo a su mentora como ella le había dicho. 

- Bueno gorda, ahora que comience el show. Vamos a hacer dos pruebas. La primera, un video para que luego lo pueda vender en onlyfans. La otra es para que ponga la cámara y haga un live asi como quedamos mientras se empijama a ver como le va y yo le digo como se ve.

- Ay no, mija yo mejor como que me arrepiento. 

- Nada de eso, póngase el antifaz que le di si quiere y hágale

Aura Yulieth siguió las instrucciones y su primer video no salió tan mal. Se puso el antifaz y se cambió su ropa de trabajo por una pijama poco sugestiva frente a la cámara de la tableta que estaba inmóvil en el tripode, haciendo las veces de una ventana que se abría para los contados voyeristas que disfrutaron verla en ropa interior por unos instantes. Luego recibió las observaciones de su amiga y quedaron en que repetirían la sesión en dos noches. 

Pasaron unas cuantas semanas, y ya Aura Yulieth tenía un buen grupo de seguidores, se había grabado un par de veces antes de ducharse y sus videos siempre la mostraban en los momentos en que se vestía o desvestía sin revelar mucho. Las ganancias no estaban siendo las esperadas, pero lo poco que recibía le estaba permitiendo no estar tan alcanzada al final de quincena. 

Lizeth, su mentora le seguía insistiendo en que si quería ver mejores ganancias, tenía que ser más atrevida y desnudarse. Le sugirió que hiciera la prueba tomándose fotos desnuda para luego vender un paquete en onlyfans. Aura Yulieth le hizo caso y quedó asombrada con el resultado. 

- Bueno gorda, ya no hay marcha atrás ya se dió cuenta lo que tanto le he dicho, asi que deje la bobada y a empelotarse que ahi es donde esta el billete.

Todo fue siendo progresivo, hasta que con el pasar de los días ya Aura Yulieth fácilmente se desnudaba para deleitar a sus seguidores. A ella le empezó a gustar su nueva faceta, se sentía especial, se sentía a gusto con su cuerpo. Incluso se trasnochaba a veces transmitiendo en vivo o llegaba tarde al trabajo en las mañanas. Las fotos y videos aunque no tenían ningún contenido sexual eran muy bien recibidos. 

Una noche calurosa, de esas que rara vez se ven en la ciudad, mientras Aura Yulieth transmitía en vivo sentada en su cama en ropa interior comiendo hielo. Uno de sus seguidores empezó a pedirle que porque no se ponía atrevida y en vez de comerse el hielo jugaba con él y así se le quitaba el calor. Aura Yulieth empezó a jugar con un trozo de hielo que tenía en su boca, y de inmediato empezó a recibir monedas y regalos de los seguidores que estaban conectados a su streaming. Tomó otro trozo de hielo y lo empezó a pasar por su cuello, sus pechos y además de refrescarse empezó a experimentar unas sensaciones nuevas que le gustaban y de algún modo la estaban llevando a desinhibirse. Las monedas, los regalos, los seguidores y los comentarios empezaron a crecer exponencialmente. Siguió jugando con los trozos de hielo por todo su cuerpo y ya el calor de la noche lo tenía internamente. Se fue excitando, su cuerpo estaba en modo sensualidad, sus caderas se movian espásmicamente de manera involuntaria, sus muslos se contraían. Sus pezones duros y anhelantes de sentir el hielo frio acariciándolos. Los seguidores seguían aumentando, las monedas y los regalos no paraban asi como ella tampoco. Recorría su vientre con el último trozo de hielo y fue dejándose llevar por esas ganas que la estaban consumiendo, sus pupilas dilatadas de placer, sus hormonas creando el coctel perfecto para un orgasmo. Su mano siguió la ruta que lleva al sur y llegó el hielo a su vágina. La cámara parecía estar disfrutando el espectáculo. Ya no era ella quien tenía el control del hielo, eran sus deseos, su apetito sexual reprimido, se entregó, renució a su voluntad y de pronto el hielo desapareció metiéndose entre sus paredes vaginales. Se oyó un gemido largo y agudo, los píxeles de la cámara eran pocos para reproducir la alta calidad del orgasmo, el streaming colapso. 

Desde aquella noche, Aura Yulieth era una modelo webcam viral. Sus seguidores superaron a los de Lizeth y la prima de España. Su emprendimiento era todo un éxito. Y como el que tenga tienda que la atienda, ella siempre dispuesta tenía todo listo para que cuando sus seguidores pusieran la clave en forma de imperativo, se abriera la ilimitada fuente de ingresos mientras el show se repite: “Ice, ice baby.”