jueves, 3 de diciembre de 2009

CONFUNDIENDO A LOS MANIQUEOS

“The only sensible way to live in this world is without rules. Tonight you're going to break your one rule...”
THE JOKER.

Uno de los grandes metarrelatos y de los pilares más impotantes en nuestras vidas que en los últimos tiempos se ha visto más vulnerado y por lo tanto en medio de una profunda crisis, es el discurso ético. Cada día somos testigos de como en nuestro diario que hacer las reglas, las normas, las leyes, los imperativos y los acuerdos hechos en sociedad se ven una y otra vez socabados por la anarquia, el egoismo y la ambición (recordemos que ésta según Maquiavelo es la esencia del der humano), haciéndonos pensar que tal vez, la raza humana está destinada a autodestruirse.

La lucha entre el bien y el mal, entre lo que está correcto o incorrecto, es algo que está incubado en la misma creación del Universo. Ya sea la luz que es vencida por la osucridad, o las cargas positivas que chocan con las negativas y causan una gran explosión cósmica; o también el caos que es vencido por el orden; o el Dios que a su imagen y semejanza lo crea todo viendo que es bueno, pero advirtiendo que en medio del paraiso está el mal. Ilegalidad, maldad, oscuridad, pecado siempre han sido los eternos antogonistas de lo legal, lo bueno, la luz y la gracia.
Pero Cómo identificar hoy que es lo malo y lo bueno si al parecer la línea que dividía estos entes poderosos ya no existe? Cómo saber cual es el límite del bien pra poder vencer al mal que se aparece siempre sin límites?

Preguntas complejas, pero que se fueron creando al compas de los libretos hollywoodezcos y criollos de series y películas que captaron mi atención en los momentos de ocio, pero que no anularon mi capacidad crítica.

Tal vez muchos desearían un retorno exagerado al pasado y con éste una retoma de las teorías más simples. Manes, gran pensador de la Antiguedad, es el máximo representante de lo que nosotros conocemos como el maniqueísmo. Su teoría era sencilla, mas no novedosa: debe existir una separación radical entre el bien y el mal. Es decir, nada de medias tintas, nada de escala de grises, ni de aguas tibias. O se es bueno o se es malo. Junto a esto obviamente quienes eligieran uno u otro camino se inscribian en uno de los dos bandos: lo heroes, que siempre alcanzan la gloria o los villanos que están destinados a pagar sus penas en lo profundo del abismo.
Y como se trata entonces de heroes y villanos, me permitiré citar a lo largo de estás páginas algunos apartes en inglés del libreto original de una de las películas que a mi parecer logra darle vida a este dilemma: Batman: The Dark knight.
Todo comienza cuando en nuestras pantallas chicas, que ahora ya no son tan chicas y si muy planas, se hizo constante la trasmisión de diferentes series que convergen todas en un mismo punto: los protagonistas son malos. Para los seguidores, como yo, de algunas de esta series, me imagino que será más fácil entrar en sintonía, pero para los que no tienen ni idea de que estamos hablando pues les haré una pequeña reseña. Tomemos pues dos series americanas y algunas
colombianas.
Prision Break: la historia de dos hermanos que se ven implicados en una Guerra sucia de poderes y que después de estar en dos cárceles y de hacer amigos en ellas logran vencer a los enemigos del Estado y desenmascarar a su propia madre. En esta serie “los buenos” son todos hombres que han cometido delitos y que incluso para poder triunfar deben cometer más delitos.de los malos ni hablar.
Dexter: un justiciero en serie. Tal vez el papel que muchos desearíamos tener. Un hombre que trabaja en el departamento forense de la policia de Miami, se dedica a hacer justicia por sus propia cuenta, torturando y descuartizando a violadores, estafadores, ladrones, traficantes de personas etc. La ciencia y la astucia de un asesino en serie al servicio de la justicia.
El cartel de los sapos: la historia no contada de los personajes más influyentes en la historia de nuetro país en las décadas de los 80s y 90s. Unos narcotraficantes buenos y otros malos que pusieron a más de medio país a vivir sus vidas y que revelaron que a pesar de todo ellos también tienen su corazoncito y su lado amable.
Y más recientes, Las muñecas de la mafia y El capo. Ambas por la misma línea de El cartel, pero con sus matices. Las primeras una historia mas caricaturezca llena de personajes más creibles y frescos pero que en útlimas apuntan a lo mismo, los buenos no son tan buenos o si?. El Segundo, con un libreto más complejo y una historia poco credible, presenta al super capo de capos, en medio de su lucha por no ser atrapado. Revela la dualidad tan tremenda de los malos poderosos con corazón pa unas cosas y sin entrañas pa otras.
Tal vez me queden faltando series por mencionar, pero pues no me queda tiempo pa ver tanta television. (O sera que si). En fin, con lo anterior lo que les quiero plantear es que todas estas series llegan a un punto claro y concreto: el o los héroes, que si existen (y no son sólo el ejército nacional, como quiere hacerlo ver Uribe) ya no son aquellos llenos de virtudes y rectitud, sino que se nos presentan como aquellos que siempre hemos condenado como malos pero en function de conseguir lo bueno, es decir, todo en el sentido contrario a la propuesta maniquea: ya no hay division radical entre lo bueno y lo malo, ahora lo bueno y lo malo está fundindo y compactado en un solo ente: el hombre actual. Ya es posible hablar de escala de grises, de aguas tibias y de medias tintas, porque los buenos son malos y los malos siendo más malos aún, también resultan siendo buenos.
Y es que a lo mejor este sea el nuevo escenario en el que el mundo nos ha puesto. Un mundo en el que a veces para ser buenos hay que ser malos, o más malos que los malos que son malos a pesar de tener algo bueno. Ya el dilema no se centra en ser héroe para lo bueno sino en como no ser villano tratando de ser bueno. Algo así es lo que nos plantea desde el incio el filme de Batman:
“Well, I guess you either die like a hero or you live long enough to see yourself become the villain.”
La película y las series también se relacionan en algo. Ambas plantean el problema de los límites (si es que los hay) para que el bueno pueda vencer al malo. En Batman esto se hace evidente cuando el mismo protagonista se lo expresa a su mayordomo y amigo, al hacerle saber que está muy confundido por no saber que hacer para enfrentar a este nuevo villano (que por cierto es el mejor Joker que he visto) que parece no terner límites. Es más, Bruce Wayne se hace la pregunta que muchos de nosotros a veces nos hacemos: Es posible que exista gente tan mala en el mundo?
BRUCE : Targeting me won't get their money back. I knew the mob wouldn't go down without a fight, but this is different. They've crossed a line.
ALFRED: You crossed it first, sir. You've hammered them, squeezed them to the point of desperation. And now, in their desperation they've turned to a man they don't fully understand.
BRUCE: Criminals aren't complicated, Alfred. We just have to figure out what he's after.
ALFRED: Respectfully, Master Wayne, perhaps this is a man you don't fully understand, either.
ALFRED: (looks at Wayne) I was in Burma. A long time ago. My friends and I were working for the local government. They were trying to buy the loyalty of tribal leaders, bribing them with precious stones. But their caravans were being raided in a forest north of Rangoon by a bandit. We were asked to take care of the problem, so we started looking for the stones. But after six months, we couldn't find anyone who had traded with him.
BRUCE: What were you missing?
ALFRED: One day I found a child playing with a ruby as big as a tangerine. (shrugs) The bandit had been throwing the stones away.
BRUCE: So why was he stealing them?
ALFRED: Because he thought it was good sport. Because some men aren't looking for anything logical, like money... they can't be bought, bullied, reasoned or negotiated with. Some men just want to watch the world burn.
Inclusive más adelante, en otra escena, Wayne descubre que ser héroe no es fácil y se da cuenta que debe asumir el costo de su elección, a pesar de terminar siendo el héroe que no necesita en ese momento la mítica ciudad Gótica.
WAYNE: People are dying, Alfred. What would you have me do?
Alfred looks into Wayne's eyes with a fearsome gaze.
ALFRED: Endure, Master Wayne. Take it. They'll hate you for it, but that's the point of Batman... he can be the outcast. He can make the choice no one else can face. The right choice.
Wayne shakes his head.
WAYNE: Today I've found out what Batman can't do. He can't endure this.

En otras palabras los nuevos buenos y los nuevos malos nos están haciendo replantear el camino.
Tal vez, el problema no sea que la ética esté en crisis, sino que necesita re-enfocar su objeto y dejar de creer que el hombre sigue siendo algo estático y que se puede clasificar o encasillar en los bandos del bueno y del malo. Si me lo preguntan cuál sería la solución la verdad no la tengo ahora y creo que para poderla plantear necesito hacer la maestría y proponer queésa fuera mi tesis. Pero lo que si puedo decir es que no podemos seguir dejando pasar por alto un problema de tan grandes dimensiones.
Es necesario que trabajemos ahora por una nueva perspectiva ética que nos posiblite ampliar la mirada y asi abarcar todas la aristas que se entrelazan al encontrarse el hombre pluridimensional de nuestra era y la compleja sociedad transmoderna en la que vivimos.
Cabe también la posibilidad de que todo esto sea un nuevo ardíd de los medios de comunicación para confundirnos y sembrar la duda sobre nuestros fundamentos éticos. Y de ser así entonces igualmente es necesario proponer una teoría firme ante la pretensión de fisurar las bases de nuestro saber convivir.
Sólo esperemos que ante estos nuevos planteamientos éticos no se cumplan las predicciones del Joker (a propósito de este personaje, cabe mencionar que el actor que lo representó, al parecer se metió tanto en ese ser villano que terminó suicidándose al ver lo decadente que puede llegar a ser el ser humano):

JOKER: Their morals, their code... it's a bad joke. Dropped at the first sign of trouble. They're only as good as the world allows them to be. You'll see- I'll show you... when the chips are down, these civilized people...they'll eat each other. (grins). See, I'm not a monster... I'm just ahead of the curve.
Batman GRABS the Joker and pulls him upright.

Ya sabemos que en la película el Joker se queda con los crespos hechos y la sociedad le demuestra que no estamos destinados a la autodestrucción. Lo grave es que si miramos el mundo real tal vez esa escena no se esté filmando.

domingo, 18 de octubre de 2009

NECESITADO DE EXPRESIÓN

“ El lenguaje no es solo una de las dotaciones de que está pertrechado el hombre tal como está en el mundo, sino que en él se basa y se representa el que los hombres simplemente tengan mundo”
H.G. Gadamer “Verdad y método” pg. 531
En enero de este año se inició una nueva etapa en mi vida, fruto de la decisión de cambiar de rumbo, motivado por el cansancio y el desgaste que suponía mi labor educativa y además por el fuerte lazo sentimental que representaba la visa de residente de los Estados Unidos.
Pues bien, me enfile hacia el norte, hacia la tierra del Tio Sam, hacia la tierra de las oportunidades, hacia la tierra que construyeron, sostuvieron y proyectaron inmigrantes (cosa que aún ocurre) que ahora con más fuerza que nunca son expulsados de ella, aplicando cierta discriminación, incluso en los procesos de deportación. Tal vez ahora, en medio de esta dura crisis, la famosa sentencia: "América para los americanos" es la justificación perfecta para permitir que exista una silenciosa, mimetizada y letal proliferación de grupos racistas, discriminatorios y xenofóbicos que paralelos a los grupos que defienden los derechos de las minorías y de los inmigrantes esperan ansiosos y nada pasivos, que el primer presidente afroamericano de la historia de esta gran potencia por fin decida enfrentarse a una ejemplar reforma migratoria en busca de justicia e igualdad, cosas que lejos están de ir de la mano.
Pero bueno, el objetivo central de este, mi primer blog, no es hablar sobre Estados Unidos, ya habrá espacio para hacerlo en otras publicaciones. La razón principal por la que me decidí aventurarme a escribir mediante esta novedosa ágora electrónica es muy simple: la necesidad de expresión.
Ahora más que nunca he podido descubrir que una de las muchísimas cosas sanas y benéficas que me traía el ejercicio docente era la posibilidad de compartir con mis alumnos, sin tapujos y sin miedos, esas lecturas que diariamente hacía del mundo. Tal vez eso era lo que más disfrutaban mis alumnos de filosofía. Podíamos gastar horas y horas hablando de las situaciones cotidianas, de los problemas del país, de la última serie televisiva de moda, de las opiniones de este o aquel. Era una experiencia enriquecedora para ambos. Era una forma simple de completar el famoso círculo de la comunicación y de la hermenéutica y porque no, de hacer filosofía.
Ya son casi 11 meses que esa experiencia ha estado en espera. El tiempo ha pasado lento en ocasiones, rápido en otras, pero implacable como siempre. El sólo ha seguido su curso, mientras mis ganas de hablar, de contar, de decir, de denunciar, de opinar, de compartir, de hacer catarsis se quedaban ahí. Pero hoy por fin me decidí y acá estoy, neófito en esto de ser blogger, asustado por lo que las letras reflejen de mi interior, pero tranquilo porque por fin estoy dejando que la razón ejerza su soberanía y que con el apalabramiento me vaya adueñando del mundo que me rodea.
Con mis blogs no espero volverme famoso, puede que eso ocurra, pero al menos espero que quienes los lean disfruten conmigo de este ejercicio del pensamiento. No pretendo dar cátedra de nada sólo deseo compartir con ustedes, aderezando con mi sazón, las múltiples formas en las que el mundo se me revela. Mi tendencia filosófica está arraigada en la filosofía del lenguaje. Mi forma de relación con el mundo y con el otro está marcada por las teorías gadamerianas. Por eso lo único que quiero es permitir que los objetos existentes en el horizonte de sentidos que se presentan frente a mi como individuo, sean compartidos con ustedes (después de mesclarze con mi ética, mi religión, mi espiritualidad, mis creencias y mis paradigmas) tal y como yo lo interpreto. Esto no es más que un ejercicio de expresión y de mutuo conocimiento.
Que no sea más. Sólo queda por decir que ojalá en este nuevo viaje filosófico y literario sean muchos lo que me acompañen y me permitan seguir descubriendo las mil y una formas que tiene la realidad para ser leída. Espero pues contar con su bendición, maldición y/o comentarios.